La fiesta es parte de la condición humana, para soltarse, parar la rutina, para comer y beber, liberar esfinteres y descargar malestares de conciencia, para aturdirse con la música, estrenar camisa o sombrero, romper la marrana para que otros la recojan, juntar al que no puede con el pudiente, al que maldice con el cura y la que muestra los calzones con todos los mirones, y para verificar una vez más que sí es posible reunir a la gente aunque solo sea en las fiestas.