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Hubo tiempo para rezar y para charlar, para cantar y para beber,
para comer y para reirse mientras lloviznaba y pasaba la procesion de la gente devota que hace que estos días santos nos miremos con respeto y seriedad.
Ajenos y Nativos contemplaron con curiosidad como La Cantina De Lucho y La Tienda De Ernesto se vieron embellecidas por un majestuoso balcón que terminó siendo el escampadero favorito de fieles e incredulos que bogaron cerveza, vino y aguardiente a chorros mientras deleitaban sus ojos viendo pasar gente linda. Paralelamente a las celebraciones eclesiásticas las personas que llegaron en SEMANA SANTA tuvieron la oportunidad de
disfrutar de 2 excelentes Parrandones Vallenatos en La Cantina
el miércoles y el sábado y de una estruendosa Rumba Electrónica
en EL GATO ZAPOTE hasta el amanecer del domingo de resurrección.